Reflexión

El inicio de todo proceso de aprendizaje generalmente despierta tanto en profesores como en aprendientes un sin número de emociones y expectativas, en su mayoría positivas, que resultan motivantes y benefician a ambas partes. Sin embargo, durante este recorrido compartido en ocasiones los procesos reflexivos quedan un poco de lado y, quizás, por esta razón no logran alcanzarse los resultados esperados.

Durante  mi propio quehacer como estudiante y docente me he dado cuenta que el reflexionar con respecto a nuestro propio desempeño resulta bastante complicado porque, la verdad es que a veces no sabemos por dónde empezar, ni que deberíamos tener en cuenta y ya que no es fácil evaluarnos a nosotros mismos, simplemente decidimos conformarnos con las evaluaciones externas y seguir adelante sin detenernos a pensar demasiado.

El portafolio como estrategia de reflexión para el aprendizaje resulta ser una gran herramienta que en mi caso particular me ha permitido llevar a cabo diferentes momentos. Primero, poner en perspectiva cada una de las actividades realizadas para de allí seleccionar las que despertaron en mi mayor interés, segundo,  realizar procesos de relectura, los cuales no solamente me han servido para el desarrollo de la muestra, sino que han ayudado a recordar, retener, y has comprender de una mejor forma información que había pasado por alto y tercero, afrontar mi propio proceso educativo desde una perspectiva diferente que me permite mejorar, al mismo tiempo que se convierte en una estrategia más que puedo usar con mis aprendientes.

No obstante, aun debo mencionar el aspecto que he encontrado más importante, y es el acompañamiento que se da a este proceso de reflexión por medio del portafolio, el cual ha sido constante y me ha permitido ver que, aún cuando creo haber hecho las cosas bien, siempre hay aspectos que se pueden mejorar. Por ejemplo, tras haber realizado la primera entrada en el blog, la cual corresponde al “Punto de Partida”, tuve que corregir aspectos ortográficos como el uso de las mayúsculas  y aspectos estéticos como el uso de los colores del texto. En las siguientes dos entradas correspondientes a la Muestra I y la Muestra II, tuve que incluir la bibliografía de los autores mencionados en mis textos, la cual no habia incluido y era necesaria. Para terminar, en la Muestra III , la evaluación fue positiva y no había aspectos que debían ser corregidos, lo cual fue algo sorprendente, pero a la vez motivante, porque de alguna forma quiere decir que poco a poco el desempeño mejora con cada muestra.

En conclusión, el portafolio me permite llevar un seguimiento más detallado de mi propio desempeño durante el máster, además de que permite que afiance los conocimientos de las diferentes asignaturas y al mismo tiempo mejore en aquellos aspectos en que lo necesito.

Anuncios